Hidrata, nutre, desenreda, acondiciona y repara el cabello reseco y maltratado. Los componentes de la fase oleosa actúan en el cabello creando un efecto protector contra los daños provocados por el medio ambiente, radiación solar, herramientas de calor (secador) y procesos químicos, controlando el frizz y aportando suavidad, manejabilidad y brillo intenso.